El nombre oficial es Nike Air Jordan 1 Retro High OG Chicago Lost and Found. ¿La razón? La singular historia que Nike ha decidido contar para este lanzamiento. El diseño vintage y desgastado que caracteriza a la zapatilla, y que resalta la silueta original y los detalles del modelo lanzado en 1985, complementa una serie de características que harán de este lanzamiento algo especial.
El objetivo de Jumpman es, de hecho, recrear en el cliente la sensación de haber comprado unas zapatillas deportivas. Usadas y encontradas en una tienda de segunda mano. El aspecto envejecido del zapato también se refleja en la caja, donde encontramos una tapa diferente, desgastada por el paso del tiempo. Dentro de la caja, entre papeles con anuncios antiguos, hay un recibo que data del 30 de agosto de 1986, fecha en la que el anterior propietario, obviamente ficticio, supuestamente compró el zapato.